"Pilotear un helicóptero, para mí, supone un desafío. Los helicópteros son, después de los aviones Harrier, los aparatos más complicados de volar; mucho más que los aviones civiles, y a mí me apasionan, como creo que le ocurre a muchos pilotos", declaró Daniel Ferrere al diario El País en un artículo publicado en enero de 2010.
En la misma nota consideró que trasladarse en un helicóptero no es una cuestión de status, sino que tiene muchas ventajas: "la rapidez, comodidad e independencia; trasladarse en helicóptero por el interior del departamento es más fácil y rápido que hacerlo en automóvil", explicó.
"A mí me invitan a almorzar en Buenos Aires y yo estoy en dos horas. Salgo en el momento que quiero y me evito las complicaciones y las esperas en el aeropuerto", dijo en la misma entrevista.
Ferrere aclaró que el Jet Ranger que utilizaba "no es de mi propiedad, sino de mi empresa" y que el uso de helicópteros "tiene un fin comercial" por encima de todo. "Yo alquilo el helicóptero; lo he alquilado a personas que deben trasladarse al interior del país por motivos laborales o de negocios" contó entonces.
(Observa)