¿El tiempo no para?
Si todo lo que antes fue sobre la caducidad, ya no es, entonces ¿por qué no pensar que lo que hoy es, alguna vez puede dejar de ser?
Por Gabriel Pereyra
Para bien o para mal, en 1984 algunos políticos transaron en el Club Naval la forma de salir de la dictadura militar. Subyacente o sobrevolando, estuvo el tema de los derechos humanos, pero nunca lo aterrizaron. Los políticos aceptaron esa salida. Pero no, después no sería así. En 1986, en aplicación del principio de la democracia representativa, la mayoría de los legisladores aprobó la ley de Caducidad. La mayoría había hablado. Pero no, no sería así. La Constitución habilitaba a juntar firmas para que el pueblo decidiera. Y decidió: que la ley se mantuviera. Pero no, no sería así. Incluso por aquellos años la Suprema Corte de Justicia dijo que la ley era constitucional. El órgano supremo de la Justicia había hablado. Pero no, no sería así. Los militares se decidieron luego a colaborar y dieron datos de adónde estaban los desaparecidos, en algunos casos con 99,9% de certeza. Pero no, no sería así. Entonces este gobierno dijo que había unos pocos casos que estaban fuera de la Ley de Caducidad que serían investigados. Pero no, no sería así. Fueron más. Y el Frente dijo que la Ley de Caducidad se respetaría. Pero no, no sería así. Ahora, algunos de los principales dirigentes del Frente (entre ellos sus candidatos) juntan firmas para que el pueblo decida sobre la ley (para que decida otra vez, aquella no valió); ahora, a la Suprema Corte de Justicia le preguntan si la ley es constitucional (le preguntan otra vez, aquella no valió); y ahora el Parlamento debate sobre la caducidad (otra vez, porque se ve que nada valió). Pero no pasa nada: si la Justicia declara la ley inconstitucional, el referéndum la anula y el debate no satisface, ya habrá tiempo para rehabilitarla, declararla constitucional y retomar el debate. Y poner un disco de Cazuza: “Yo veo el futuro repetir el pasado. Veo un museo de grandes novedades. Y el tiempo no para, no para”.
Publicado | 25/02/2009