El ex presidente Tabaré Vázquez trancó fuerte en los últimos días al
enterarse de que el actual mandatario José Mujica planeaba flexibilizar algunas de las medidas antitabaco que impuso durante su administración (2005-2010) a efectos de evitar un juicio entablado por la tabacalera Philip Morris. Mujica planeaba reducir por decreto el tamaño de las pictografías que deben mostrar obligatoriamente las cajillas de cigarrillos pero prevé mantener las prohibiciones de fumar en lugares cerrados de uso público y aumentar la carga impositiva al tabaco para seguir desalentando el consumo.
Al enterarse Vázquez de la idea presidencial, se quejó por no haber sido avisado y fustigó a Mujica a través del estatal canal 5 acusándolo de ceder ante el “chantaje” de una multinacional. El presidente le contestó en su audición radial de M-24 que el camino del juicio sería muy costoso y, sin mencionarlo, pidió “compañerismo”.
La puja dialéctica Mujica-Vázquez de esta semana por el tabaco excede
claramente al cigarrillo, un vicio que Mujica despunta a veces y que a
Vázquez lo desvela en sobremanera en su calidad de oncólogo.
Las dos principales figuras de la izquierda uruguaya parecen haber empezado a medir fuerzas y liderazgos con la mira en 2014. De hecho, la del tabaco no es la primera medida de corte revisionista que toma Mujica
El plan Cardales, que apunta a que los hogares puedan tener teléfono, tv cable e Internet a través de un mismo sistema, fue lanzado por la administración Vázquez en 2009 pero quedó en atand by una vez que asumió el gobierno de Mujica en marzo de 1010
En lo referente al conflicto con Argentina por la instalación de la planta de celulosa en Fray Bentos sobre el Río Uruguay, también hubo revisionismo por parte de Mujica, en este caso con resultados al parecer positivos.
A diferencia de Vázquez, que dijo que no negociaría con Argentina con el> puente cortado por los piqueteros, Mujica sí lo hizo y en su audición radialse encargó de desmarcarse de Vázquez y resaltar el haber logrado que se levantara el corte de ruta en Gualeguaychú a cambio de la promesa de
un monitoreo científico conjunto del río Uruguay, de administración
binacional. “No me hablen de juicios internacionales: tres años y pico
peleando por un puente y tenemos que andar dando vueltas después de haber perdido tantos años”, recriminó Mujica.
A diferencia de Vázquez, Mujica ha hecho bastante menos de lo que ha hablado, pero su enorme popularidad lo mantiene aún como el político con más chance de disputarle al primer mandatario de izquierda el liderazgo del Frente Amplio