Los docentes del liceo de Playa Pascual encontraron amplio respaldo entre vecinos de la zona, padres y alumnos, y continuarán adelante con la medida de ocupación del centro de estudios, hasta tanto las autoridades de la educación no atiendan sus reclamos. Mario Bango, uno de los docentes del centro de estudio y representante de la Federación de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes), dijo a Observa que la asamblea del lunes a la noche fue realmente “emocionante”.
“Fue una reunión espectacular. Recibimos un apoyo increíble y eso nos da una energía impresionante para mantenernos en nuestra posición”, contó.
Según Bango son varias las propuestas que surgieron en las últimas horas para atender su reclamo de más salones en el centro educativo y personal de recursos humanos, como adscriptos o ayudantes para los laboratorios.
Ayer lunes el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen), Luis Yarzabal, y otras autoridades tomaron contacto con la realidad edilicia del liceo de Playa Pascual y están surgiendo nuevas posibilidades. Una de ellas es la suspensión de las clases hasta el 22 de marzo, fecha en la que ya estarían instaladas las aulas prefabricadas que comprometió el Codicen.
Bango remarcó que la posibilidad planteada por el Codicen de iniciar las clases de manera escalonada, para que no existan retrasos en los cursos, no es viable.
Este martes padres y docentes se reunirán nuevamente en el centro educativo para evaluar la jornada y definir próximos pasos. La instancia comenzará a las 15:00 horas.
“No empezaremos con unos grupos sí y otros no. Sería un contrasentido, hemos tomado esta medida para demostrarles a los muchachos que nos arriesgamos por ellos. Les estamos enseñando más con esto que en las aulas. Les enseñamos a ser solidarios, comentó con satisfacción el docente.
En el liceo de Playa Pascual hay unos 800 alumnos distribuidos desde el turno matutino al nocturno, 10 salones -algunos divididos por paredes de yeso-, y un único laboratorio que a veces se usa compartido para clases de química y física de los bachilleratos. El liceo se construyó en el año 2000 y en aquel entonces estaba pensado para alojar a 200 alumnos.
(Observa)