El consultor privado Marcos Carrera dijo que el principal aprendizaje que se puede obtener de la pasada campaña de invierno -para aplicarlo en la próxima- es la necesidad de diversificar aún más los riesgos.
“La última fue una campaña muy rara, producto que hubo un récord histórica de área sembrada y el desarrollo de los cultivos fue espectacular. Se llegó a un área de más de 700.000 hectáreas entre los dos cultivos de invierno. Es un récord histórico y está muy lejos del que le sigue. Pero es interesante ver que lo que pintaba como espectacular, con las intensas lluvias caídas en el segundo ciclo del cultivo terminó en un gran desbarajuste. No está claro cómo terminó cerrando la cosecha, pero fue contrastante la primera parte, muy promisoria, y segunda parte, que fue muy mala”, dijo.
Agregó que “a la entrada de la nueva zafra queda como principal aprendizaje la necesidad de diversificar riesgos”. “Cuando se analiza la agricultura en general queda clara la necesidad de mejorar la rotación con la inclusión de gramíneas de verano para mejorar el recurso suelo pero además para distribuir mejor el riesgo del cultivo. Hoy en una rotación trigo soja los riesgos se concentran en dos momentos del año y son prácticamente iguales a nivel de desarrollo, rendimiento y vaivenes del mercado”, señaló.
En cuanto a los pronósticos para la próxima zafra, dijo que “en la medida en que se mantienen las condiciones generales de mercado y que la rotación sigue dando buenos números, no sé si cabría esperar crecimiento pero sí que el área de producción se mantenga”.