El Gobierno de Argentina insistió hoy en que utilizar las reservas monetarias excedentes del Banco Central es la "mejor herramienta" para saldar las deudas soberanas del país.
"Estamos seguros de que hoy ésta es la mejor herramienta", dijo el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, en declaraciones publicadas hoy por el diario Página/12, de Buenos Aires.
El ministro defendió así el Fondo de Desendeudamiento Argentino creado el lunes pasado por la presidenta Cristina Fernández y por el que el Banco Central giró ese mismo día al Tesoro 4.382 millones de dólares, que se destinarán a cancelar compromisos con acreedores privados que vencen este año.
Pese a que la utilización de estos recursos fue frenada el jueves pasado por orden judicial y que la oposición se apresta a anular la decisión presidencial en el Parlamento, Boudou aseguró que la medida "tiene que ver con la máxima racionalidad y con la mejor utilización de recursos".
"El presupuesto argentino que se votó para 2010 tiene una brecha después del superávit primario, esto es, una brecha para cancelar deuda de 105.000 millones de pesos (27.061 millones de dólares)", reconoció el ministro.
Boudou explicó que esta necesidad de financiación puede cubrirse con recursos públicos de la Administración Nacional de la Seguridad Social, ente que administra el sistema de jubilaciones, o del estatal Banco Nación, o a partir de fondos que Argentina deberá salir a buscar a los mercados o gracias a alternativas como el Fondo de Desendeudamiento.
El ministro aseguró que el conflicto desatado en torno al uso de las reservas "no perjudica" el lanzamiento inminente de una oferta de canje, destinada a acreedores privados con bonos por 20.000 millones de dólares que no ingresaron a una millonaria reestructuración concretada en 2005.
Sin embargo, admitió que un efecto negativo sobre el valor de la deuda argentina en los mercados, a partir de un eventual fracaso en el intento gubernamental de usar las reservas, puede afectar el humor de los acreedores.
"Cuando suben los títulos de la deuda argentina que están en el mercado secundario, esto sin duda incentiva una mayor participación en el canje", indicó.
"Por eso, creo que toda esta ofensiva sobre alternativas para que Argentina pueda quitar riesgo y dar certidumbre de pago de la forma más eficiente y seguir resolviendo las dificultades heredadas del default (cese de pagos) no le hacen mal al Gobierno, sino a la población", añadió.
Boudou vaticinó que las tasas de interés para la colocación de deuda en los mercados voluntarios bajará una vez que Argentina concrete la nueva reestructuración con acreedores privados. (EFE)