Noah Charney, un reputado experto en delitos y obras de arte, señaló que el artista Pablo Picasso es el más robado y falsificado del mundo. Robar y falsificar “picassos” empezó a estar de moda entre 1960 y 1961, dijo Charney en una entrevista con Efe en el museo Thyssen-Bornemisza, donde presentó cuatro guías sobre los principales museos de arte de Madrid, Barcelona, Sevilla y País Vasco de la colección “De museos”.
El interés de la mafia surgió a través de la televisión. En esos dos años “la televisión informó que Picasso y Cézanne eran los más cotizados en las subastas”. A partir de ahí “Picasso es el más robado y falsificado” y el hito ocurrió en 1976, con “unas 180 piezas de Picasso sustraídas”, indicó.
Pero Picasso no es el único artista español en el punto de mira del crimen organizado, sino que también están en la lista Salvador Dalí y Joan Miró. Lo que acarrea un problema: el gran volumen de litografías de Picasso, Dalí y Miró falsas que ofrece el mercado.
“Sólo se recupera el 10% de las obras sustraídas” y algunas pasan a ser moldes para copias falsificadas que son puestas a la venta en el mercado como si fueran auténticas. De ahí que desaconsejó la compra en general de litografías de esos creadores salvo que se confíe en el propietario de la galería.
Charney, que estudia la relación entre los robos de arte y la mafia, el terrorismo y el narcotráfico, es decir, historias dignas de una película de Hollywood, comentó que la forma de trabajar de los ladrones del arte desde hace quince años ha cambiado y “emplea más la violencia”.
Estas cuestiones son estudiadas en la asociación de investigación del crimen en el mundo del arte y las antigüedades (ARCA, en inglés), que Charney fundó y dirige en Italia. Las cifras hablan por sí solas: en Italia desaparecen cada año entre 20.000 y 30.000 obras; unas diez veces más que en el resto de los países. De ahí que esa nación disponga desde 1969 de un equipo de expertos policiales contra el tráfico de obras de arte, el Comando de los Carabineros para la protección del patrimonio cultural.
Al crimen le favorece Italia porque “está en mitad de Europa” y operan principalmente tres mafias italianas con redes internacionales: Cosa Nostra (Sicilia), Camorra (Nápoles) y Ndrangheta (Calabria) y otras de diversas nacionalidades.
El mercadeo, desde un cuadro robado a una escultura a cambio de kilos de cocaína o rifles de asalto y el consiguiente blanqueo por la mafia y las redes de terrorismo está a la orden del día en todo el mundo, aseguró.
(EFE)